¿Sabías que los Massais…
... Viven en la zona norte
de Tanzania y sur de Kenia?
... Creen en el dios Ngai,
dios de la lluvia, que les ha confiado todo el ganado?
... Miden el estado de
riqueza según el número de vacas que tienen?
... Se alimentan solo de
sangre fresca del ganado, leche y carne (cruda o cocinada) mezclado con plantas
medicinales y hacen solo dos comidas al día (mañana y noche)?
... Hablan lengua massai
(MAA) y swahili?
... Se dividen
jerárquicamente en: niños (cuya función es controlar el ganado), guerreros (
que protegen, cazan y se encargan de las tareas más difíciles del ganado),
ancianos (responsables de toda función política y religiosa); y las mujeres se
encargan del cuidado de la casa y de los hijos?
... Se casan a partir de
los 25-30 años y para ello tienen que matar dos leones, y entregar a la familia
de la mujer un mínimo de 100 vacas?
... Es un pueblo
semi-nómada, cuyas casas, hechas por las mujeres, son cubiertas de estiércol y
pieles del ganado para asegurar la impermeabilidad?
... Hacen sus casas tan
solo de 1.5 metros de altura? ¿Por qué? Muy simple: ¿por qué hacerlas más altas
si la casa es solo para dormir? Durante el día hay que estar fuera controlando
al ganado.
... Solo beben alcohol los hombres a partir de los 30-40 años de edad?
... Danzan saltando y pueden
saltar hasta más de un metro y medio sin coger impulso?
... Usan 4 capulanas
(telas) para vestirse, cada una puesta rigurosamente en una parte del cuerpo
(una en la cintura, dos en el tronco y otra para cubrirse)?
... Extraen uno o dos
dientes incisivos cuando son pequeños para que si enferman les puedan alimentar
a través de un tubo?
... No creen en vida
después de la muerte, por lo que cuando una persona muere la entierran y no se hacen ni ritos ni
celebraciones por la muerte?
... Nunca dejan de asumir
sus orígenes y se sienten tremendamente orgullosos de sus tradiciones?
Todo esto (y mucho más) lo aprendimos de Tomas, Peter y
Daniel, tres Massais provenientes del norte de Tanzania que han emigrado a
Pemba para hacer dinero vendiendo sandalias artesanales hechas de cuero. Les
conocimos y propusimos un diálogo entre culturas, un trueque de conocimientos,
un aprendizaje en valores. Aceptaron.
El próximo encuentro nos enseñarán danzas y artes massais…
¡ya estamos deseando!